“El mundo social decae, en vano se precipita; la gente resta importancia a interrelacionarse con los demás de manera responsable, ética, compasiva, altruista, sensata y honrada; ensaya cultivar una sociedad cimarrona, todos somos testigos de ello; diferentes personas a nuestro alrededor manifiestan asiduamente este tipo de comportamiento, síntomas crónicos que socavan las raíces propias del humanismo, su mayor basa; la sociedad global, en penumbras continúa…a riesgo de extraviarse en un fangal de incertidumbre, indiferencia e insensibilidad”....