“Un microcosmos ocupa al universo humano. El Hombre, creación de génesis desconocido donde la incertidumbre guía al destino, el silencio promete sabiduría, la calma despierta paz y la conciencia revela oportunidades, habita un espacio singular poseído por un vacío de carácter animado, resultando ser a la postre, invisible el poseedor y visible el poseído, fruto del juego que determinadas energías, unidas pero diferenciadas, esgrimen durante su coexistencia, quántums deliberadamente emitidos que sin remedio terminan absorbidos o propagados en un genérico estelar. El final: un ciclo de vida frecuente compendiado por los estímulos percibidos durante la propia existencia y un porqué de la Naturaleza sin develarse a la Humanidad; ergo, quizá un momento más de pura curiosidad…propicio para adivinar”....