Desde siempre, el Estado conserva el monopolio de la violencia -física y psicológica- a través de sus socios (medios masivos de comunicación, corporaciones, empresarios y funcionarios, entre otros) con el objetivo de obligar a la ciudadanía a seguir los programas de esclavitud que la Élite -a la que ellos rinden tributo- desea imponerle a la población en general. Afortunadamente, la política económica nos da la fórmula para salir de tales circunstancias, ya sea que éstas hayan sido provocadas por la presente pandemia o por cualquier otro plan de mal vivir que la Élite del momento desee imponerle a la humanidad. La teoría económica neoclásica focaliza sus acciones de funcionamiento en el juego de la oferta y la demanda, la cual determina el valor real -cuantitativo y cualitativo- de los objetos y sujetos en función de su mejor utilidad social. Es decir, que aquello que bien le sirve al consumidor...