Entre las propiedades de la razón y las determinaciones del azar se encuentra la senda conducente a la creatividad; una vía indeterminada, llana, evolucionista, libre de métodos y toxicidad ambiental. La acción y efecto de crear desarrolla un estadio especial; un mundo extraño, real y pleno de libertad que emerge sin más; un lugar abstracto, reservado, siempre latente y al alcance de todo ser humano donde él puede imaginar, producir y componer obras de exquisita excelencia en cualquier campo y tiempo, independientemente de los conocimientos previos que el individuo posea sobre el particular. La creatividad es una fuerza mental motriz que le permite al sujeto abordar sus deseos, relacionarse con su propia naturaleza y expresar sus aspiraciones a los demás. Esta capacidad de creación no es una facultad reservada a unos pocos, es pura intuición natural expresada por un individuo a los demás de forma diferenciada, una manera singular...