“La religión y la espiritualidad son sendas que a veces el ser humano recorre. A la primera el Hombre le da forma tratando de resolver sus incertidumbres internas; contrariamente, la segunda es el nexo natural que lo relaciona con la fuente esencial de su existencia. Luego, la religión propende a descomponerse, como todo aquello que ha sido generado por el ser humano, entretanto la espiritualidad se mantiene inalterable para ser descubierta por el Hombre y obtener esas respuestas sobre su propio bienestar que tan frecuentemente le inquietan”....