“La sociedad no debería confiarle los destinos de su país a un personaje en particular sino a las instituciones pluralistas de la nación, pero antes debe cimentar la valía de sus funcionarios con honradez, eficiencia, eficacia, responsabilidad y compromiso a favor del pueblo.

Cuando una comunidad concede señorío a un líder en particular usurpa los derechos humanos, sociales y políticos de sus integrantes privándolos de ejercer sus propias habilidades o talentos en beneficio de la población, transformando entonces su libertad y calidad de vida en meras entidades productivas para utilidad de una autocracia. En una democracia el gobernante no tiene que realizar su misión para la gente, sino con la gente. Él representa a los ciudadanos, no los reemplaza”.

Oscar


Compartir...Email this to someone
email

© Publicado en Punta del Este. Uruguay (febrero 16, 2020) Derechos reservados. Prohibida su reproducción para cualquier finalidad y/o su comercialización sin autorización previa del autor.