Todos los seres humanos estamos pasando una época difícil como consecuencia de la pandemia de la Covid-19, el mundo necesita la participación activa y desinteresada de toda la población. 

En estos momentos de emergencia sanitaria, el distanciamiento con nuestros pares parece ser un paliativo importante para darle tiempo a las autoridades a reordenar los sistemas de salud que no previeron la tempestad que se avecinaba. Deberes incumplidos que formarán parte de la historia política de varios países, una asignatura pendiente que, algunos representantes actuales, deberán rendir a su debido tiempo. 

Desde su rol social, cada persona puede colaborar para mejorar esta situación o empeorarla. Lamentablemente, todavía hay gente que con tal de ganar la atención de los demás habla de lo que no sabe y le da amplia difusión a través de los medios de comunicación y las redes sociales, infectando a los usuarios vulnerables con sus ignorancias en este campo. En fin, así estamos hoy, …siendo presa del juego avieso de los insolentes y tratando de identificar a quiénes realmente nos guían asertivamente en este camino transitorio. Tal vez seguir los mensajes de los especialistas avezados en la materia, sea el mejor camino a transitar en esta ocasión.

Por su parte, los entendidos en el tema insisten en que nuestro retiro ocasional ralentizará los contagios del virus, entretanto tal aislamiento ocasiona en las personas mayor sensibilidad, reticencia y demás síntomas adversos, merced a la inquietud, excitación e inseguridad, entre otras causas no menos importantes que tal escenario les causa. 

Pero muchísima gente necesita interrelacionarse, y al no poderlo hacer de manera presencial las redes sociales constituyen su vía de escape, pues éstas le resultan un medio de solución práctico para lograr de alguna manera su principal objetivo. 

Entonces, si deseamos colaborar en esta misión evitemos que nuestra buena fe no sea vulnerada por los imprudentes de turno, asegurándonos de las cualidades que posee la fuente inicial de dicha información antes de reenviar los mensajes o videos recibidos con algún contenido relacionado con la pandemia que actualmente abruma a la humanidad, pues el peso de nuestro proceder en este sentido bien podría aportar conocimiento seguro y claro a la sociedad o, por el contrario, agitar más las aguas de su zozobra.

La gente necesita transitar la vida en buena compañía y con la mayor certidumbre posible; al menos, acerquémosle nuestras mejores cualidades humanas: solidaridad, responsabilidad y compromiso. La calidad de vida de la sociedad en este mundo depende del hombre y del orden de importancia que él dé a su prójimo y al planeta que habitamos. El costo de la enfermedad Covid-19 está subordinado al comportamiento que tengamos a muy corto plazo. El futuro está en nuestras manos, hagamos una buena obra.

Oscar


Compartir...Email this to someone
email

© (abril 19, 2020) Derechos reservados. Prohibida su reproducción para cualquier finalidad y/o su comercialización sin autorización previa del autor.